LA PRESENCIA DE DIOS EN MEDIO DE LA HISTORIA DEL HOMBRE.



A lo largo de la historia, Dios ha hablado a los hombres de muchas maneras, hoy nos ha hablado por medio de Jesucristo. Él se hace hoy presente en medio de su Iglesia, la Iglesia que él ha querido fundar. Cristo, única promesa de felicidad, se hace presente en la realidad de cada día, en cada hombre y en cada acontecimiento.

Por ello, este blog lo que pretende es reconocer a través de los hechos en la Iglesia, la presencia de Dios en medio de su Pueblo.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Vivir la santa pureza

Una errónea exaltación de lo espontáneo y natural, de la libertad libre, del subjetivismo y de la autonomía moral del yo, aliado todo ello con la pérdida del sentido del pecado y del valor de la persona humana, nos ha llevado a crear una cultura que considera antihumana y ya caduca la valoración de la castidad y de la pureza. Y, sin embargo, al hacerse carne, el Verbo se hace carne virgen. Aquella concepción virginal, en el seno de una Madre también virginal, es y será siempre piedra de escándalo para nuestra naturaleza sensual y caprichosa. Has de valorar la castidad y la pureza no sólo por lo que tiene de afinidad y cercanía con la virginidad del Verbo encarnado sino también por lo que tiene de custodia y salvaguarda de un tesoro tan precioso como es la persona. El cuerpo es sagrado no sólo por ser templo del Espíritu sino por ser también tu propio templo. No adulteres su sagrada dignidad entregándolo sin criterio a todo aquello que te pida y respétalo a través de la pureza en la mirada, en el pensamiento, en la palabra, en el trato. No te canses de contemplar con qué delicada veneración abrazó el Verbo divino aquella carne virginal que había de desposar para siempre en la cruz. Sólo allí, en la cruz, encontrarás la gracia y la fuerza para vivir tu pureza, si dejas que esa carne crucificada de Cristo se crucifique también en la tuya. María Madre no huyó de la cruz. No hubiera podido. Ella creía firmemente en la divinidad que se escondía detrás de aquella carne desnuda de Cristo precisamente porque tenía la prueba de su virginidad.  


Mater Dei
Archidiócesis de Madrid

lunes, 24 de septiembre de 2012

"Siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza" (1 P 3,15)

Tienes que cultivar tu fe, si no quieres que la semilla de tu vida cristiana quede infecunda entre las piedras de tu ignorancia. La falta de formación hace que muchos cristianos, carentes de criterio y faltos de solidez doctrinal, floten como corchos a merced de las opiniones, modas, bulos, sentimentalismos, tendencias devocionales, dimes y diretes que van y vienen por el ambiente o los medios de comunicación. Es importante la formación para saber dar razón de tu fe a otros y para crecer en tu propia vida interior, que se verá más cimentada y enriquecida a medida que vaya ahondando más en los substratos de esa rica tierra doctrinal en la que debe estar enraizada. Has de conocer a fondo la Palabra de Dios, seguir de cerca el magisterio y la palabra del Papa, estar al día de la enseñanza de tu obispo, ahondar en el conocimiento sistemático y científico de las verdades de tu fe, tener criterio cristiano sobre temas de actualidad. ¿Ves con qué dedicación y paciencia enseñaba el Maestro a las gentes? ¿Te has preguntado por qué ese atractivo irresistible que despertaba su enseñanza entre los más sencillos de aquellas tierras? No era sólo su doctrina, era sobre todo su vida lo que más daba razón de El. Ahí tienes el trípode en el que debes sustentarte: el testimonio de tu vida, la formación doctrinal sólida y una intensa y profunda vida interior. 

Mater Dei
Archidiócesis de Madrid

domingo, 23 de septiembre de 2012

FESTIVIDAD DE PADRE PÍO DE PIETRELCINA.





PADRE PÍO DE PIETRELCINA

“Si me fuera posible, querría conseguir de Dios solamente una cosa; si me dijera: “Vas al Paraíso”, querría conseguir esta gracia: “Señor, no me dejéis ir al Paraíso hasta que el último de mis hijos; la última de las personas que me han sido confiadas, haya entrado antes que Yo.”

sábado, 22 de septiembre de 2012

Necesitas la dirección espiritual

No creas que solo llegarás muy lejos en los caminos de tu vida interior. Todos necesitamos contrastar y objetivar con alguien más experimentado los pasos que vamos dando en nuestra escalada interior. Aunque Dios podría hablarte directamente, la ley de la encarnación le hace servirse de las mediaciones humanas para hacerte ver qué quiere de ti. Busca una persona de experimentada madurez humana, de profunda y veraz vida de oración, entrenada en virtudes y muy desprendida de sí misma, de sólida formación doctrinal, con fuerte sentido de comunión eclesial, capaz de escuchar con misericordia y de discernir con fineza los movimientos de tu alma. No importa que sea clérigo o laico. Sí importa que sea uno de esos "amigos fuertes de Dios", capaz de aunar con naturalidad y normalidad lo más divino y lo más humano. Por tu parte, sé siempre muy sincero abriendo tu alma y confiando todo aquello que puede venir de Dios, del demonio o de ti mismo. No te importe reconocer tus debilidades, limitaciones, defectos y caídas, si así ayudas al médico a sanar tu alma. Busca el consejo ponderado de quien ya ha pasado por tus mismas oscuridades y deja que desde su atalaya divise ese paisaje de tu alma en el que Dios continuamente te habla. No te importe lo empinado y tortuoso del camino cuando vas de la mano segura de un buen lazarillo.      

Mater Dei
Archidiócesis de Madrid

viernes, 21 de septiembre de 2012