LA PRESENCIA DE DIOS EN MEDIO DE LA HISTORIA DEL HOMBRE.



A lo largo de la historia, Dios ha hablado a los hombres de muchas maneras, hoy nos ha hablado por medio de Jesucristo. Él se hace hoy presente en medio de su Iglesia, la Iglesia que él ha querido fundar. Cristo, única promesa de felicidad, se hace presente en la realidad de cada día, en cada hombre y en cada acontecimiento.

Por ello, este blog lo que pretende es reconocer a través de los hechos en la Iglesia, la presencia de Dios en medio de su Pueblo.

lunes, 3 de junio de 2019

Pensamiento

3.06.2019

PADRE PIERINO: ¡Qué hermoso es quererse mucho! La sonrisa, la alegría y la comunión fraterna son experiencia de Dios.

Com’è bello volersi bene! Il sorriso, la gioia e la comunione fraterna sono esperienza di Dio.


PADRE PÍO:

Mi alma se encuentra desde hace tiempo sumergida día y noche en la más profunda noche del espíritu. Las tinieblas espirituales me duran larguísimas horas de larguísimos días y con frecuencia semanas enteras. […].

Cuando se está en el colmo de este martirio, me parece que el alma está allí buscando consuelo en el pensamiento de que, al fin, debe sucumbir necesariamente bajo el peso de tales dolores, porque resulta imposible soportarlos por más tiempo.


Pero, ¡viva Dios!, porque el pensamiento de la inmortalidad, que resiste al mismo infierno, se presenta súbitamente a esta alma turbada, que está para perderse; entonces ella se da cuenta de que continúa dando forma a un cuerpo vivo y, cuando está para pedir auxilio, de repente se siente ahogada por su propio grito…; y aquí mi lengua enmudece y no puedo decir lo que está sucediendo en mí.


Son, en verdad, cosas nuevas, y no hay lenguaje que pueda describirlas. Y sólo digo que aquí se está exactamente en el colmo de los dolores, y no sé si agrado o no al Señor. En cuanto a mí, busco amarlo, lo deseo; pero, en esta noche de oscurísimas tinieblas, mi espíritu ciego va errante a la aventura, mi corazón está seco, las fuerzas se han abatido, los sentimientos extenuados.


Yo me voy debatiendo en las tinieblas; suspiro, lloro, me lamento, pero es todo en vano; hasta que, abatida por el dolor y privada de fuerzas, la pobre alma se somete al Señor diciendo: «Oh dulcísimo Jesús, no se haga mi voluntad sino la tuya».


(Fin de enero de 1916, al P. Agustín de San Marco in Lamis – Ep. I, p. 722)


domingo, 2 de junio de 2019

Buenos días

Buenos días🙏🏻

"Jesús, tú vienes siempre a mí. ¿Con qué te debo alimentar?... ¡Con el amor! Pero mi amor es engañoso. Jesús, te quiero muchísimo. Suple mi falta de amor"(Padre Pío)

Pensamiento

2.06.2019

PADRE PIERINO: La libertad de Jesús para elegir el bien es infinita.  Su Corazón tiene un amor infinito donde hay un lugar para todos, también para ti.

La libertà di Gesù a scegliere il bene è infinita. Il suo Cuore ha un amore infinito dove c'è il posto per tutti, anche per te.

 

PADRE PÍO:

Oremos al Señor, para que no permita nunca más que cerremos el oído de nuestro corazón a su voz que hoy nos habla de este modo. Supliquemos también al Padre celestial que no se calle nunca ante nuestra hermosa Italia. Cargue también con rayos su diestra; grite siempre, grite fuerte, en el interior íntimo del corazón de nosotros, italianos, con sus inspiraciones; en el exterior, con toda clase de peripecias. Nos asuste también, nos inquiete y nos oprima bajo el peso de su diestra divina. Nos humille, nos envilezca, nos atribule como más le plazca. Estos castigos, por muy severos que sean, serán siempre castigos de un padre muy tierno que alza su voz, que empuña el flagelo para corrección y salvación de su hijo.

Nos evite, por su inmensa bondad, el tremendo castigo de su silencio, que es el signo terrible, el funesto preludio de su abandono. Nos ahorre este funesto castigo por amor de quien «no conoció el pecado» y para nuestra salvación «por nosotros se hizo pecado».

¡Viva Dios! ¡Y quiera Él que nosotros, italianos, no abandonemos los designios de su sabiduría: que Él nos encuentre a todos en actitud de poder convertir en bien de nuestras almas, de nuestra patria, en la grave y solemne hora que atravesamos, la prueba a la que hoy todos nosotros estamos sometidos!


(8 de junio de 1915, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 440)


 


Buenos días

Buenos días🙏🏻

"Con conmovido reconocimiento contemplemos aquel sublime misterio que atrae fuertemente al Corazón de Jesús hacia su criatura; meditemos la gran condescendencia con la que asume nuestra misma carne para vivir en medio de nosotros la mísera vida de la tierra; reunamos todas las posibilidades de la inteligencia para considerar de forma digna el tenaz fervor y los rigores de su apostolado, para recordar los horrores de su pasión y de su martirio, para adorar su sangre... ofrecida de forma regia hasta la última gota por la redención del género humano; y después, con humilde fe, con el mismo ardiente amor con que él envuelve y persigue nuestras almas, inclinemos nuestra frente manchada ante sus pies" (Padre Pío)

sábado, 1 de junio de 2019

Pensamiento

1.06.2019

PADRE PIERINO: El misterio del amor de María es conocido sólo por el amor de sus verdaderos hijos.

Il mistero dell’amore di Maria viene conosciuto solo dall’amore dei suoi veri figli.


PADRE PÍO:

¡Qué dulce es vivir siempre a la sombra del Señor, allá en el sagrado claustro! Quizás yo me he vuelto demasiado indigno para descansar en aquel sacro recinto, a donde con tanto amor me llamó; y he ahí por qué el Señor, casi forzado y a causa mi ingratitud, me quiere alejar de Él. ¡Que se haga su voluntad, porque todo lo que Él ordena es justo! Quiere someter a prueba extrema la fidelidad de su siervo. El Señor, en perjuicio mío, quiere escuchar las oraciones de todo este pueblo devoto que absolutamente, por lo que demuestra, quiere retenerme a la fuerza en medio de Él, elevando oraciones y casi haciendo violencia ante el corazón de Dios para conseguir este su intenso deseo. […].

¡Me conmovieron hasta las lágrimas! Pero yo me horrorizo y tiemblo ante este pensamiento, querida mía, porque temo que el Señor quiera pagarme en esta vida alguna cosa que he hecho por su amor. Reza a Jesús, reza para que el premio me lo reserve para la otra vida.


(15 de junio de 1914, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 111)