LA PRESENCIA DE DIOS EN MEDIO DE LA HISTORIA DEL HOMBRE.



A lo largo de la historia, Dios ha hablado a los hombres de muchas maneras, hoy nos ha hablado por medio de Jesucristo. Él se hace hoy presente en medio de su Iglesia, la Iglesia que él ha querido fundar. Cristo, única promesa de felicidad, se hace presente en la realidad de cada día, en cada hombre y en cada acontecimiento.

Por ello, este blog lo que pretende es reconocer a través de los hechos en la Iglesia, la presencia de Dios en medio de su Pueblo.

martes, 4 de junio de 2019

Pensamiento

4.06.2019

PADRE PIERINO: Nuestro afecto fraternal nos deja descubrir el gran afecto fraternal de Jesús hacia nosotros y hacia todas las criaturas.

Il nostro affetto fraterno ci lascia scoprire il grande affetto fraterno di Gesù verso di noi e verso tutte le creature.


PADRE PÍO:

Mi Dios, estoy confundido y te he perdido; pero ¿te encontraré?, ¿o te habré perdido para siempre?, ¿me has condenado a vivir eternamente lejos de tu rostro?...

Padre mío, me voy adentrando como puedo en esta oscura prisión; es arduo avanzar en la sombría oscuridad de estas densas tinieblas, entre la tempestad y la agitación de la vejación enemiga, que aprovecha la tempestad para hacerme prevaricar y vencerme.

Yo busco a Dios, pero, ¿dónde encontrarlo? Se ha desavenido hasta la misma idea de un Dios Señor, Dueño, Creador, Amor y Vida. Todo esto ha huido; y yo, ¡ay de mí!, me he perdido en la espesa oscuridad de las más tupidas tinieblas, yendo y viniendo en vano entre indefinidos recuerdos, un amor perdido y la imposibilidad de amar. Oh, mi Bien, ¿dónde encontrarte?; yo te perdí; estoy abatido por la búsqueda de tus huellas, porque con gusto aceptaste la oferta plena que te hice; y tú te has tomado todo y te mantienes en tu soberana autoridad. Yo me abandono en ti, y espero de ti protección para todo lo mío, para el pleno abandono a la más dolorosa entrega de amor.


(4 de junio de 1918, al P. Benedicto de San Marco in Lamis – Ep. I, p. 1026)


lunes, 3 de junio de 2019

Buenos días

Buenos días🙏🏻

"No ceso de implorar a Jesús sus bendiciones para vosotras y de pedir al Señor que os transforme enteramente en él. ¡Hijas mías!, ¡qué bello es su rostro, qué dulces sus ojos, y qué bueno es estar junto a él en el monte de su gloria! Allí debemos poner todos nuestros deseos y nuestros afectos. Nosotros somos, en contra de todo merecimiento,  sus peldaños del Tabor, si tenemos la firme resolución de servir bien y de amar  su divina bondad" (Padre Pío)

Pensamiento

3.06.2019

PADRE PIERINO: ¡Qué hermoso es quererse mucho! La sonrisa, la alegría y la comunión fraterna son experiencia de Dios.

Com’è bello volersi bene! Il sorriso, la gioia e la comunione fraterna sono esperienza di Dio.


PADRE PÍO:

Mi alma se encuentra desde hace tiempo sumergida día y noche en la más profunda noche del espíritu. Las tinieblas espirituales me duran larguísimas horas de larguísimos días y con frecuencia semanas enteras. […].

Cuando se está en el colmo de este martirio, me parece que el alma está allí buscando consuelo en el pensamiento de que, al fin, debe sucumbir necesariamente bajo el peso de tales dolores, porque resulta imposible soportarlos por más tiempo.


Pero, ¡viva Dios!, porque el pensamiento de la inmortalidad, que resiste al mismo infierno, se presenta súbitamente a esta alma turbada, que está para perderse; entonces ella se da cuenta de que continúa dando forma a un cuerpo vivo y, cuando está para pedir auxilio, de repente se siente ahogada por su propio grito…; y aquí mi lengua enmudece y no puedo decir lo que está sucediendo en mí.


Son, en verdad, cosas nuevas, y no hay lenguaje que pueda describirlas. Y sólo digo que aquí se está exactamente en el colmo de los dolores, y no sé si agrado o no al Señor. En cuanto a mí, busco amarlo, lo deseo; pero, en esta noche de oscurísimas tinieblas, mi espíritu ciego va errante a la aventura, mi corazón está seco, las fuerzas se han abatido, los sentimientos extenuados.


Yo me voy debatiendo en las tinieblas; suspiro, lloro, me lamento, pero es todo en vano; hasta que, abatida por el dolor y privada de fuerzas, la pobre alma se somete al Señor diciendo: «Oh dulcísimo Jesús, no se haga mi voluntad sino la tuya».


(Fin de enero de 1916, al P. Agustín de San Marco in Lamis – Ep. I, p. 722)


domingo, 2 de junio de 2019

Buenos días

Buenos días🙏🏻

"Jesús, tú vienes siempre a mí. ¿Con qué te debo alimentar?... ¡Con el amor! Pero mi amor es engañoso. Jesús, te quiero muchísimo. Suple mi falta de amor"(Padre Pío)

Pensamiento

2.06.2019

PADRE PIERINO: La libertad de Jesús para elegir el bien es infinita.  Su Corazón tiene un amor infinito donde hay un lugar para todos, también para ti.

La libertà di Gesù a scegliere il bene è infinita. Il suo Cuore ha un amore infinito dove c'è il posto per tutti, anche per te.

 

PADRE PÍO:

Oremos al Señor, para que no permita nunca más que cerremos el oído de nuestro corazón a su voz que hoy nos habla de este modo. Supliquemos también al Padre celestial que no se calle nunca ante nuestra hermosa Italia. Cargue también con rayos su diestra; grite siempre, grite fuerte, en el interior íntimo del corazón de nosotros, italianos, con sus inspiraciones; en el exterior, con toda clase de peripecias. Nos asuste también, nos inquiete y nos oprima bajo el peso de su diestra divina. Nos humille, nos envilezca, nos atribule como más le plazca. Estos castigos, por muy severos que sean, serán siempre castigos de un padre muy tierno que alza su voz, que empuña el flagelo para corrección y salvación de su hijo.

Nos evite, por su inmensa bondad, el tremendo castigo de su silencio, que es el signo terrible, el funesto preludio de su abandono. Nos ahorre este funesto castigo por amor de quien «no conoció el pecado» y para nuestra salvación «por nosotros se hizo pecado».

¡Viva Dios! ¡Y quiera Él que nosotros, italianos, no abandonemos los designios de su sabiduría: que Él nos encuentre a todos en actitud de poder convertir en bien de nuestras almas, de nuestra patria, en la grave y solemne hora que atravesamos, la prueba a la que hoy todos nosotros estamos sometidos!


(8 de junio de 1915, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 440)