LA PRESENCIA DE DIOS EN MEDIO DE LA HISTORIA DEL HOMBRE.



A lo largo de la historia, Dios ha hablado a los hombres de muchas maneras, hoy nos ha hablado por medio de Jesucristo. Él se hace hoy presente en medio de su Iglesia, la Iglesia que él ha querido fundar. Cristo, única promesa de felicidad, se hace presente en la realidad de cada día, en cada hombre y en cada acontecimiento.

Por ello, este blog lo que pretende es reconocer a través de los hechos en la Iglesia, la presencia de Dios en medio de su Pueblo.

domingo, 10 de abril de 2016

Pensamientos

8.04.2016

 

PADRE PIERINO: Es ya difícil obedecer a la voluntad de Dios, pero es aún más difícil escuchar y practicar un consejo que viene dado por un hombre bueno y sabio.

 

È già difficile ubbidire alla volontà di Dio, ma è ancora più difficile ascoltare e praticare un consiglio che viene dato da un uomo buono e saggio.

 

sábado, 9 de abril de 2016

Pensamiento Padre Pierino

5.04.2016

 

PADRE PIERINO: Jesús es Verdad: la duda no le pertenece para nada.  Jesús es Camino: no hay otros caminos que conduzcan al Padre, fuera del suyo.  Jesús es la única Vida eterna: no existen otras, porque sólo Dios es el único eterno.

 

Gesù è Verità: il dubbio non gli appartiene per nulla. Gesù è Via: non ci sono altre vie che conducono al Padre, all’infuori della sua. Gesù è l’unica Vita eterna: non ne esistono altre, perché solo Dio è l’unico eterno.

9.04.2016

 

PADRE PIERINO: No hay un intercambio más grande en el universo: tú donas todo aquello que eres y que tienes a Jesús y Él te dona a ti todo lo que es y lo que tiene, eternamente.

 

Non c’è uno scambio più grande nell’universo: tu doni tutto quello che sei e che hai a Gesù ed Egli dona a te tutto quello che è e che ha, eternamente.

 

miércoles, 24 de febrero de 2016

REZA, ESPERA Y NO TE PREOCUPES


A lo largo de toda nuestra jornada viene a nuestra mente una diversidad de pensamientos, miedos, dudas, luchas, tentaciones y preocupaciones que pueden llegarnos por situaciones familiares, cosas que tenemos que hacer, la misma lucha contra el pecado, una enfermedad…
Estas nos hacen sufrir e incluso hacen que nuestra mirada no esté en Dios sino en nosotros mismos. Todo se pasa y tiene sentido si Jesús es el centro. Ten Paciencia! Él está. Padre Pío nos dice al respecto:

"Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración...

El abandono en sus manos y la oración amorosa y verdadera es lo que hará que nuestra preocupación se convierta en confianza. El Señor está con nosotros” Reza con insistencia, espera con confianza y no te preocupes, abandónate en los brazos de Jesús y de María.

El dirá: “El mejor consuelo es el que viene de la oración”.

lunes, 15 de febrero de 2016

EL COMBATE

EL COMBATE

En el Evangelio del primer Domingo del tiempo de cuaresma, se nos presenta a Jesús tentado. A la vez se nos presenta a Jesús venciendo. Nosotros, en nuestro camino de vida espiritual seremos tentados por el maligno para que vayamos dejando las cosas de Dios y sigamos los pensamientos, criterios y sugerencias que el mundo nos propone.

Este es un combate en el cual, si estamos unidos a Jesús en la oración, en la Eucaristía y en la Confesión, venceremos e iremos de victoria en victoria.

El Padre Pio en una de sus cartas a sus hijas espirituales dice:

Sentirse combatida significa que perteneces a la servidumbre divina y que cuanto más amiga y familiar de Dios, tanto mayormente enviará contra ti la tentación.

Querido hermano, si te sientes tentado ¡Alégrate! Porque estás con Jesús y Jesús está contigo. No tengas miedo, porque satanás quiere apartarte, pero si rezas ¡Vencerás!

jueves, 1 de octubre de 2015

La Enfermedad… ¿Agobio o Bendición?

     “Te preocupas de los enemigos… ¿qué de mejor nos podemos esperar? Recordemos… si son enemigos, son también enemigos de Dios, y bien, los enemigos de Dios insultan a la cruz y a todos los que con el Hijo de Dios están  crucificados… como lo es para tantas almas, motivos de alegría."
                                 Fray Pío de Pietrelcina
(Epistolario II. Fragmento de la Carta 62. Pietrelcina 10-04-1.915)

     Si pusiéramos atención, o mejor dicho si viviéramos lo que leemos  o internalizáramos, meditáramos e hiciéramos vida algo tan corto pero tan lleno de verdad y de sabiduría, pudiéramos llegar, con su ejemplo, a vivir nuestras enfermedades de la misma forma como las vivió…

     Hablar del Padre Pío y de enfermedad, es hablar de lo mismo… Apenas con 5 años… un niño… un bambino,  dirían en italiano… ya sabía lo que quería… Ser un hombre de Dios… copió a quien tanto amó… a una mujer sencilla, que tenía un alma grande, inmensa y un gran amor en el corazón… que dijo SI y no preguntó ¿por qué?... MARÍA, fue su gran pasión, y desde que tuvo uso de razón se le veía con un rosario en la mano… “Reza, ten fe y no te preocupes”… decía. Que grandeza, que confianza… siempre quería pasar desapercibido, pero es difícil dejar pasar tanta humildad y no inclinarse ante quien hace de lo ordinario… algo extraordinario… ante quien intenta ser santo en las cosas pequeñas… Lo dice la Palabra de Dios. He hablado con personas que lo tachan de exagerado, de sufrido, de hacer o decir las cosas para que lo vieran o lo alabaran… de eso se reía y todo lo que sufrió por esa causa lo ofreció por las necesidades de los demás… Inclusive de las tuyas y las mías… Sin querer juzgar a nadie por lo que cree o por su manera de expresar y sentir las cosas, yo, humildemente, invitaría a leer su vida para comprender un poco que dentro del sufrimiento o la enfermedad, se puede ser feliz,  ofrecer, entender, creer, callar… El Padre Pío sufrió mucho en todos los sentidos: salud, físicamente, psicológicamente, hasta espiritualmente… Fue perseguido por la misma Iglesia, por sus mismos compañeros… Fue asediado, maltratado, golpeado y muchas cosas que de repente no sabemos, por el Demonio… su gran arma para luchar contra todas estas cosas, LA FORTALEZA (Don maravilloso que nos da el Espíritu Santo a todos) y la ORACIÓN, que el Padre Pío aprendió a internalizar muy bien. Ofreció al Señor todas sus enfermedades con mucha humildad y aceptación. Tuvo, en contra de su voluntad, que volver a su Pietrelcina natal entes de ordenarse porque su salud era muy precaria. A punto estuvieron de no ordenarlo porque pensaron que, humanamente no podría…Los designios de Dios eran otros…
     Como una Gracia inmensa el Señor le concedió llevar los estigmas y el Padre Pío no se sentía digno de llevarlos pero los aceptó por ser la voluntad de nuestro Señor, luego fue obligado a esconderlos, taparlos y con toda humildad del mundo lo hizo. La enfermedad para él fue una bendición, un ofrecimiento, una aceptación de la voluntad del Padre pero creo yo, que más disfrutó al enseñar a la gente a llevar sus dolencias y ofrecerlas, he leído muchas cartas y testimonios sobre eso. Ser Cirineos de Cristo, llevar la CRUZ con Jesús, le valió el Cielo, la santidad, ser ejemplo de cómo llevar la enfermedad es uno de los legados más grandes que ha dejado a la humanidad. El Padre Pío, un gigante en el amor, estuvo siempre en las manos del Señor como lo dice Jeremías 18,6b… “Ustedes son en mis manos como el barro en las manos del alfarero dice el Señor”.
     Eso hizo el Padre Pío, dejarse moldear y lo mejor, ayudar a los demás a ser barro en las manos del Señor, con su ejemplo, su vida, su palabra, sus obras, sus escritos, su testimonio de silencio, de ofrecimiento, de aceptación…
     En lo particular, tengo que decir que soy cristiana desde que nací pero desde que lo conocí vivo con mucha más claridad y aceptación la voluntad del Padre. No es lo que yo quiero… es lo que el Señor quiere, me guste o no… no me gusta, lo ofrezco y agradezco como el Padre Pío… me gusta, bendigo y agradezco al Señor como el Padre Pío.
     Definitivamente tener alguna enfermedad no es agobio, es una bendición, tenemos algo que ofrecer… por alguien que lo necesite, por las ánimas del Purgatorio, por nuestros hijos o nuestra familia que tengan algún problema o quizás por nosotros mismos, si estamos flaqueando en la fe.
     Y termino con esta frase del Padre Pío para nuestra meditación…:


    “Ten gran confianza en su misericordia y en su bondad. Él no te abandonará jamás, pero no dejes por eso de abrazar estrechamente su santa Cruz”