LA PRESENCIA DE DIOS EN MEDIO DE LA HISTORIA DEL HOMBRE.



A lo largo de la historia, Dios ha hablado a los hombres de muchas maneras, hoy nos ha hablado por medio de Jesucristo. Él se hace hoy presente en medio de su Iglesia, la Iglesia que él ha querido fundar. Cristo, única promesa de felicidad, se hace presente en la realidad de cada día, en cada hombre y en cada acontecimiento.

Por ello, este blog lo que pretende es reconocer a través de los hechos en la Iglesia, la presencia de Dios en medio de su Pueblo.

martes, 7 de febrero de 2012

“Señor, si se ha dormido, se curará” (Jn 11,12)


Jesús va a realizar uno de sus más grandes milagros. Se trata de la resurrección de Lázaro. Ya el Señor avisa a sus discípulos de que van a ser testigos de la gloria de Dios, porque la enfermedad de su amigo no es de muerte, sino de vida. En el relato, llama la atención que, cuando Jesús dice que Lázaro no está muerto sino dormido, los apóstoles contestan convencidos que, entonces, se curará. Nunca está de más considerar que la importancia del descanso es fundamental para la vida apostólica. Además del cansancio físico, hay que considerar también ese desgaste psicológico, y hasta cansancio espiritual, que acompaña el dedicarse a los demás, y los afanes por cuidar la salud espiritual de tantas almas. Y no es suficiente sólo cuidar la rectitud de intención para vivir en manos de Dios. No podemos ser irresponsables, olvidando nuestra pobre condición humana que, nos guste o no, necesita del descanso y de las horas necesarias para dormir. Cuesta, a veces, saber descansar a tiempo, pero, entonces, el rendimiento se ve recompensado con mayores frutos; o, si éstos no se dan, tendremos la suficiente capacidad para renovar nuestra entrega en medio de las innumerables dificultades.

Hay muchos que se quejan de que no pueden más, que están agotados, que han llegado al límite de sus fuerzas. Pero, curiosamente, a veces son los mismos que te dicen que no tienen tiempo para descansar o dormir, pues les apremia el trabajo. No está mal recordar aquí, aquello de que los cementerios están repletos de cosas urgentes y de gente imprescindible. Al final, lo único importante es recordar, ante la impotencia de nuestra actividad (que no significa no haber puesto los medios necesarios), aquellas palabras de Jesús a san Pablo en momentos de tribulación: "Te basta mi gracia". Pero, por favor, respeta tu descanso como algo sagrado, es decir, proveniente de la misma voluntad divina. ¡Hay muchas almas que esperan de tu entrega alegre, serena y confiada!

Mater Dei
Archidiócesis de Madrid

No hay comentarios:

Publicar un comentario